jueves, 14 de junio de 2007

¡¡¡¡¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO?!!!!

Estaba sentada en la puerta de una casa…, digamos que cualquiera para que así no se ofenda nadie, de un lugar…, también cualquiera…, por el mismo motivo.

- ¡Hola Manoli!
- ¡Hola, Teresina!, cuánto tiempo sin verte, ¿es qué has estao mala?
- ¿Mala?, ¿pa qué te voy a contar?. Mi niño ha dejao los estudios, mi marido no anda el hombre muy fino de la espalda y yo…, yo con lo de siempre y con lo de nunca, vamos que si ya tenía pocos males, ahora la regla ya me tontea. Pero claro de esto que te voy a contar, porque tú, Manoli, ya no la tienes ¿no? ¡Uff, que sofoco!
- Pues mira, sí, sí, a mí todavía me viene cada mes. Cambiando de tema, ¿qué tal tu hermana la que vive fuera?
- Otra que tal baila. ¡Qué lástima de mi hermana!, con lo buena que es y los hijos tan, tan… que le han salido.
- ¿Y eso?
- Pues na hija. El otro día estaba mi hermana Milagros en su casa, y ya llevaba la mujer un tiempo tranquila, que vino su Milagrin con una sorpresa. Una de esas sorpresas para toda la vida, vamos con un bombo de cuatro meses.
- ¡Ay Manoli, no me cuentes más!, que disgusto tan grande, y tu Milagros ¿cómo se lo tomó?
- Pues ¿cómo se lo va a tomar?, imagínate que viene tu niña con ese plan, ¿qué ibas hacer echarla de casa?, pues no, la arrecoges y a sacar a la criatura, a ver… ¿qué culpa tiene el inocente?
- Pero…, ¿y el novio?, porque tendrá novio ¿no?
- Eso es otra, ahora dice que el niño es de un amigo gay.
- Eso es cuento chino porque no sabe quien es el padre, ¿tú crees que un gay se va acostar con una mujer?, si son gays porque les gusta la carne y no el pescao, tu ya me entiendes, que lo veo yo todas las tardes en el televisor. Si ya lo comentaba mi niña, que tu sobrina era un poco cabra loca.
- Perdona bonita, pero tu niña que cierre el pico. Porque mi sobrina siempre ha sido mu güena, mu guapa, mu santa, mu de su casa. Esto ha sido un desliz y seguro que ha sido por soli.., por solida.., bueno como se diga eso…, por buena persona. Por volver a ese muchacho a la cera que le toca; a la de los hombres. Vamos, traerlo de la de enfrente.
- La que se ha hecho un favor es ella, mira con un bombo y con la edad que tiene, sin marido, sin trabajo. Si mi niña viniese así, la mataría. Pero mi Mª Teresa es muy decente y muy madura para su edad.
- Pues viendo lo visto, que tenga cuidado que con esa minifaldas que parecen cinturones hacerle un chiquillo es cuestión de ná. Si se pone manos a la obra no va a tener que perder mucho tiempo quitándose la ropa.
- Mira Manoli, me voy porque te voy arrancar las greñas y tengo las lentejas en remojo.
- Buenos días, a ver si otro día echamos un cafelito.

Separándose ambas señoras para ir cada una a sus quehaceres…, tiempo le faltó a Teresina para ir a casa de Leonor a contarle con pelos y señales lo que Manoli le había confesado:

- ¡Leonor, Leonor!, ¡Leonor, Leonor!, ¡Leonor, Leonor!
- ¿Qué quieres, mujer?
- Chiquilla, estás sorda.
- Sorda me vas a dejar tú
- Te tengo que explicar la última. Me encontrao a la Manoli.
- ¿Qué Manoli?
- ¿Qué Manoli va a ser?, esa que esta casá con el cabezón y así de feísimo le ha salido el niño
- Ah, sí. La que parece que le han hecho la dentadura a pedrás ¿no?
- Sí, esa misma. No te lo pierdas, ¿te acuerdas de su hermana Milagros?
- Sí, otro susto de mujer
- Pues su niña, la Milagrin, aquella que alguna vez de niña había jugado con tu Gloria y mi MªTeresa, está preñá…
- ¿De penalti? - ¿y por qué hablamos tan bajito?
- Porque no quiero que se enteré ninguna de esas cotillas que tenemos por vecinas. – De penalti, super penalti.
- ¿Y el padre del niño?
- ¿Padre?, eso quisiera ella cazar alguno por ahí, pero que va…, le han hecho el bombo y se te he visto no me acuerdo. Ahora quiere encasquetarle el paquete a un pobre chico gay. Hay que ser mala, no me digas…
- ¿Y de qué conoce esa a un gay?
- Pues no te extrañe que ella también sea gay
- Pero ¿cómo va a ser gay si se ha quedado preñá?
- Yo que sé, como se ven cosas tan rarísimas
- Pues yo siempre he pensado que un poco mariquilla era el hijo de la Manoli.
- ¡Ay! Mira que si el niño es del primo…
- Bueno, Teresina te dejo que me he quedado sin tomate frito para los macarrones y voy a ir a la tienda a comprarlo.
- Hasta luego, guapa

Teresina, miró el reloj y se dio cuenta de que se le echaba encima la hora de la comida y las lentejas seguían en remojo, se puso manos a la obra.
De mientras bajando calle abajo, dirección la tienda, Leonor se encontraba con Carmen. Carmen no vivía siempre en el pueblo, pero sí que pasaba largas temporadas en él y siempre le hacían la crónica social en cuanto llegaba.

- Hola Carmen
- Hola Leonor, ¿Dónde vas tan sofocada?
- Mira que voy hacer macarrones y me falta la salsa de tomate, y además mira que hora que es. Tenía que a ver bajado antes pero la Teresina me ha explicado lo que le ha pasado a la niña de la Manoli. Manoli la fea, y tú ya sabes que Teresina cuando se pone a rajar se olvida del tiempo.
- Pero si la Manoli no tiene niñas
- Pues del niño. Ha dejado preñá a la prima de un gay
- ¿Qué me estas contando?, con lo buen niño que parece. Claro que ahora que lo pienso, el otro día me dijo mi José Luis que el muchacho había dejado los estudios.
- Hay lo tienes. Tendrá que ponerse a trabajar para hacerse cargo del chiquillo.
- Pues seguro que es eso, porque la Manoli fea es un rato pero también es muy cabal y le gustan las cosas como Dios manda.
- Pues sí, y pobre mujer lo que se le avecina.

Leonor dejó a Carmen con la boca abierta y ya en la tienda de ultramarinos encontró a bien explicarle la historia a la tendera.

- Nani, ¿te has enterado de lo de la Manoli?
- ¿Qué Manoli?
- Chiquilla con la cara que te he puesto…, ¿quién va ser?, Manoli la fea.
- Sí, que su chiquillo ha dejado de estudiar
- Sí, ha dejado de estudiar pero ¿te ha dicho por qué?
- No, la verdad es que no
- Se ha quedao preñá, su marido se ha vuelto gay y se ha liado con el José Luis, el niño de mi vecina Carmen. Ha tenido que venir la Milagros, la hermana de la Manoli para atender a la situación
- Pues así no me extraña que el chiquillo haya dejado de estudiar, ¡vaya panorama! ¿quién te ha contado todo eso?
- La Teresina, y tú ya sabes que a ella no se le escapa un detalle del barrio. Bueno, tú no digas nada, que luego todo se sabe.
- No te preocupes, son 2 euros.
- Hasta luego

Salía Leonor del ultramarinos que entraba una señora mayor, que vivía en otro pueblo, pero se pasaba el día en casa de su hija.

- Buenos días
- Buenos días, señora María. ¿Cómo andamos hoy?
- Pues mira, no muy bien. Pero vamos que la Leonor tampoco anda mejor ha pasado por delante de mis narices y tan siquiera me ha dicho por hay te pudras.
- No se lo tenga en cuenta, mujer. Es que miré, no se lo tenía que contar pero se lo voy a decir, porque tengo un come, come que para que.
- Cuenta, cuenta hija.
- ¡Ay, señora María, que disgusto!. La niña de la Leonor que se ha quedado preñá del marido de la Manoli, José Luis.
- ¿Qué me estas contando?

- Como se lo estoy diciendo. Y encima la niña de la Teresina se ha hecho gay de esas porque estaba enamoradita de la Milagrin la hija de la Milagros, la vecina de al lado de la Leonor.
- ¿Dónde vamos a ir a parar?
- Señora María, usted de esto ni una palabra, que estas noticias corren como la pólvora.
- No te preocupes, que yo como dice mi nieto, cremallera. Pero me has dejado muerta.

La señora María, quería cumplir su seudo promesa de cremallera y casi lo consigue, pero claro, su hija se preocupó cuando vio que su madre no decía ni media palabra

- Madre, ¿le pasa algo?
- ¡Ayyyyyy! – suspiró la señora María – nada hija, nada
- Pues usted no tiene buena cara
- Es que se entera una de cada cosa…
- ¿qué ha pasao?
- Ná hija, yo no digo ná que luego tó se sabe
- Pero madre…, que yo soy su hija
- Pues a ti menos que te conozco…
- ¡Madre, coño, dígamelo!
- Hay que ver como te pones por ná
- ¡Madre deje de freírme la sangre y cuénteme a que viene tanto misterio.
- Mira, pues que me enterado que la Manoli y la Leonor se han hecho gays de esas…, por cierto, ¿tú sabes lo que es hacerse gay?
- Sí, cuando una mujer es gay, que no es gay es lesbiana, es que le gustan las mujeres
- Estás tú mu enterá de to eso ¿no? - ¡Válgame Dios!, si yo pensaba que se habían hecho de alguna religión de esas extranjeras.
- Madre…, todo el mundo sabe eso, sale tos los días en el televisor.
- Pero siga…, ¿de qué más se ha enterao?
- ¿Te parece poco?
- ¡Ay! Madre seguro que se ha enterao bien, es que lo que me esta contando es muy extraño
- Encima que te lo cuento, ¿vas a poner en duda mi palabra?
- No, no déjelo

La hija de la señora María, no se quedó muy conforme con la historia que le había contado su madre, creyendo que a su edad ya chocheaba.
Por la tarde se fue hacer la permanente a la peluquería.

- Buenas tardes, parece que no traes buena cara.
- Sí es que se entera una de cada cosa
- Cuenta, cuenta
- ¡Ay!, no puedo, que más quisiera yo que sacarme este aprieto que me ahoga.
- Sácatelo, que eso se enquista y luego es peor.
- Vale, pero tu no vayas a decir nada, de nada que mi madre me mata
- No te preocupes.
- Mira, pues que me enterado que la Manoli y la Leonor se entienden. Esas dos que viven cerca de mí; que vienen aquí todos los sábados.
- Pero, ¿tú estás segura que son lesbianas?
- Tan segura como que eso que tienes en la mano es un secador
- ¿Y sus familias?
- Hay esta lo gordo, la niña de la Leonor, se ha quedado embarazada del marido de la Teresina y ahora viven los tres en casa de una tal Milagrin, que yo no conozco. Aunque tiene que ver con un tal José Luis.
- No me puedo creer tales barbaridades
- Pues créetelo hija, créetelo.

Salía de la peluquería más preocupada que antes de desahogarse. Al tiempo entraba otra clienta, antes de sentarse dirigiéndose a las peluqueras empezó:

- Chicas, ¿sabéis los nuevos cotilleos del barrio?
- Algo hemos oído
- Pues venga, que yo no me gasto cada semana 20€ aquí para leerme la prensa rosa.
- Pues nada, lo de siempre, embarazadas y padres que no se quieren hacer cargo.
- ¿Quién esta en estado de buena esperanza?
- La Leonor, pero no sabe quien es el padre, así que se ha ido a vivir a casa de la Teresina porque esta se ha separado del marido y comparte casa para poder tirar adelante.
- Que poco interesante esta el patio. Hoy me voy hacer unas mechas.

Nadie más volvió a hablar del tema y todo el mundo quedo contento con la versión recibida. Al día siguiente tenían un nuevo tema de conversación.

4 comentarios:

Sergion dijo...

Radio patio los hay en todos sitios... Curiosa demostración :)

José Antonio dijo...

Esto me recuerda a "Como te digo una co... te digo la o..."
¿El video de Youtube no sería algo así? jejeje. Es que no le he dado para verlo pero me daba toda la sensación ...
Magnífica recreación de la realidad de la dispersión mal entendida.
Demasiado tiempo libre veo yo ahí. :-)

Las telepatéticas dijo...

Gracias a los dos por dejar vuestros comentarios.
Sí, José Antonio, pensé en poner el videoclip de como te digo una o de digo una co, pero al final puese una canción que se llama "Rumores", por ir variando de artistas, ya que a tu aportación le puse "19 días y 500 noches"

Miguel Ángel dijo...

Buen videoclip, a ver si saco tiempo y los veo y escucho todos.