jueves 4 de septiembre de 2008

Las bodas, ¿bendición o maldición? (desde el punto de vista de una invitada)




Primero te anuncian la buena nueva y te alegras, no te paras a pensar que tras ese anuncio llega la invitación y una vez la has abierto y has aceptado acompañar a los novios en tan "bonito" día..., ya no hay vuelta atrás (a no ser por causas mayores, pero está claro que no quedaría bien morir ese día)

Vuelves a leer la invitación, es una boda de tarde/noche, así que, casi, obligatoriamente, has de ir de largo. Te pruebas, seguramente, más vestidos que la propia novia. Como no es una cosa que uses habitualmente no te ves, aunque la vanidad del glamour te puede y te compras ese vestido de escote prominente, con acabados en seda natural. Luego eliges zapatos y bolso a juego, los zapatos con demasiado tacón y el bolso demasiado pequeño, pero tu te los compras. Aquí ya suspiras aliviadas, ¡ya está!, ¡ya lo tienes!, pero te equivocas. Ahora faltan los complementos, joyas varias que solo usarás esa vez, así como el vestido, los zapatos y el bolso. Recorres todos los lugares que conoces en busca de esos complementos perfectos, tampoco muchos, porque entrar en las joyerías de oro y platino lo obvias (a menos que pertenezcas a familias como los Onassis, los Hilton o los Beckam). Por fin, encuentras todos los avalorios y además, te sientes orgullosa si los has conseguido a un precio razonable. Piensas en el dineral que se gasta la famosa de turno en un collar y tu miras el tuyo que da el pego y te ha costado 10€. Hay ya empiezas a templar nervios, todo esta cerrado. ¡Pues no!, ahora queda peluquería y maquillaje. Ojeas revistas, miras en internet, pides asesoramiento a familiares y amigos. Siempre hay alguien que sabe justamente lo que te queda bien. Un corte de pelo a lo Charlize Theron... (Vamos a ver, ¿con mi cara de pan, donde voy con ese corte?) Cuando te decides por la melena al viento, viene alguien y te dice que con el vestido glamouroso, mejor un recogido. Estas en la peluquería, la profesional te hace un recogido, te miras y de nuevo los nervios, ¡Dios mío!, voy disfrazada o en vez de a una boda voy a recoger un oscar. Intentas explicarle a la peluquera, de manera que no se sienta ofendida, que el cardado en el flequillo lo encuentras excesivo. Empieza a desmontar la obra de arte y vuelta a empezar, al final no quedas muy convencida pero desistes y te vas con el peinado a otra parte... A la sala de al lado, que es donde te dan la capa de chapa y pintura. La maquilladora lo hace lo mejor posible, le pides que te dure toda la noche, pero no nos engañemos no se llama Photoshop.

Llega la hora de vestirse e irse, que ya vamos tarde. Al ponerte las medias..., ¡se han roto!, esto pasa, el 85% de las veces, así que mejor tener cinco pares más de repuesto.

Intentas meter en el bolso, las llaves, el movil, el tabaco y el mechero (si fumas), el portamonedas, el paquete de kleenex, la barra de labios, el paquete de chicles mentolados... ¡IMPOSIBLE!, en el bolso de la Srta. Pepis no cabe todo lo que tu tienes que meter, es vital meter todo eso. Otra vez los nervios poseen tu persona, llegas tarde y en el bolso no te cabe nada (¿cómo lo hacía Mary Poppins?)

Llegas a la ceremonia, hace un calor de espanto, pero no has podido meter el abanico en el bolso, no cabía, y en el caso de que este dentro, sabes que si sacas algo del maldito bolso ya no lo podrás volver a cerrar. Si te entra la llorera, rezas porque la señora que tienes al lado te ofrezca un pañuelo (limpio, se entiende), con tal de no tener que abrir tu bolso.

Llega la hora del banquete, primero el aperitivo, donde todo el mundo come compulsivamente, seguramente porque desde las 8 de la mañana que se tomaron el café, no les ha dado tiempo de comer nada más y ya han pasado más de doce horas.

Dos horas después ya no te tienes, tus pies chispean de dolor y acaban de llegar los novios. Se oye un ¡VIVAN LOS NOVIOS! y tomamos asiento. Como los manteles, generalmente, llegan hasta el suelo, la mayoría de las feminas se descalzan para volverse a calzar justo en el momento que el baile queda abierto.

A las 5 de la mañana, cansada como una mula, vuelves arrastras a casa, tu vestido ya no es glamouroso, tu maquillaje se quedó pegado en alguna americana, tu peinado se mantiene, pero esto es a causa de los tres botes de laca que llevas. Empiezas a quitarte horquillas, no las cuentas pero sabes que llevas más de cincuenta. Tu pelo se queda encrespado con forma de moño con telarañas, te metes a la ducha, te acuestas con el pelo mojado y mañana será otro día....



¡VIVAN LOS NOVIOS!



P.D. Entre vestido, complementos, peluquería, maquillaje y regalo de los novios, se te han ido más de un sueldo :(


26 hacen sonar sus tacones:

José Antonio dijo...

Gracias, gracias, gracias ...
Jajajaja ... necesitaba reirme y tal y como has descrito una boda desde el lado femenino, me quito el sombrero ... Se nota que has ido a varias :-)
Besos
Y gracias, gracias, gracias
(por volver, claro)
Besa a las musas de mi parte (o viólalas, o algo) :-)

buscando mi lugar dijo...

Me has hecho reir, y es que para una mujer es muy duro ir a una boda. :)

dintel dijo...

Odio las bodas. Hace años que decidí no ir a ninguna.

PULGACROFT dijo...

Yo es que odio el paripé de las bodas, no entiendo prácticamente nada de todo ese circo que se monta...

manuel-tuccitano dijo...

Simpática tu entrada, te imaginas después de pasar toda una odisea para poeder asistir un evento de ese tipo...te encuentras a otra al lado tuyo....CON EL MISMO VESTIDO¡¡¡¡ la boda te ladieron...un abrazo

Carlota dijo...

grrr... lo que más jode, como bien dices, aparte del dineral gastado, es lo poco que lo amortizas... esas sandalias imposibles que JAMAS volverás a usar, pues no puedes ir con los niños al parque con 12 centímetros de tacón... ese vestido... precioso, sí... pero.. ¿hasta la próxima boda? cuando llegue, estará pasado de moda, y querrás otro... en fin.. me alegro mucho de verte de nuevo, guapa!

PIER BIONNIVELLS dijo...

Madre mia! Que bien lo has contado.. jajaja..
Es que esto de las bodas trae tela..
Yo tiemblo cada vez que algún amigo me dice que se va a casar, porque ya se que ese un mes antes me voy arruinar.. pobre de mis bolsillos.. jajaaja..

como me he reido.

abrazos,.

Jo Mateix dijo...

Una bendita maldición, sin duda.

Sombras en el corazón dijo...

Como se suele decir: tienes más razón que un santo.
¡Menudo gasto!
Un abrazo

Blaudemar dijo...

Jajajaja, muy bueno... y taaaaaaaan real. Particularmente, no soporto las bodas. Y ha llegado un momento en que sólo voy a las que no puedo escaquearme, pero las otras (primos lejanos, compañeros de trabajo, compañeros de universidad a los veo sólo de uvas a peras...), no.
Mi economía lo agradece. Y mi tranquilidad y salud mental, tambien.
Besos!

Lola dijo...

Qué bueno tu post de vuelta de vacaciones, jajaja!!!
Yo decidí, tras pasar varias veces por este lio, que pasaba de tanto jaleo. Paasso olímpicamente de los tacones, la pelu, el vestido embutido... para qué pasarlo mal? luego no podía ni bailar porque me dolían tanto los pies con los tacones que no podía disfrutar de nada! Así que decidí que a las BBC (bodas, bautizos y comuniones) a las que obligatoriamente tuviera que ir, lo haría arreglaíta pero sin pasarlo mal...
Así que yo soy la típica que te puedes encontrar con un vestidito mono pero con sandalias planas, peinadito normal y maquillaje más o menos...
Total, quien tiene que estar guapa guapa de verdad es la novia, no?

Un beso!

mia dijo...

Muy buena entrada,

lo que pasa es la gente paga

quiere,sueña,celebra y...

Otro capítulo es el divorcio...

Donde acaban muchos negocios...

(depués de comenzar...)

♥♥♥besos♥♥♥

neurotransmisores dijo...

Pues si que sale cara la boda.

Saludos.

juan rafael dijo...

Y hay quién se alegra de que la gente se case, je,je.

Verónica dijo...

hola!

Me he reido mucho con tu post! Hacía tiempo que no pasaba por aquí y la sorpresa ha sido muy buena, la verdad. Y es que cuántas nos identificaremos con él! Te llega la invitación y, como sea una boda "por compromiso"... horror! Empiezas a buscar una excusa... pero te das cuenta de que no tienes ninguna creible... asique resignada vas a la boda... te gastas un dineral... y si eres de las que no pensaba casarse nunca... terminas pensando: yo me caso, aunque sea para que los "compromisos" sufran lo que yo llevo sufriendo todos estos años.

Por cierto,peor que coincidir con un mismo vestido... es que se te rompa un tacón, sí sí de los de 15 centímetros, no lleves zapatos de repuesto en el coche y estés a una hora en coche de casa. Toda una pesadilla.

Un saludo

Maria dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, yo en una boda llegue a llevar más cosas en la mano que en el bolso (abanico, pashmina...)pero quedaba taaaan glamuroso
Un beso guapa

Palmoba dijo...

jajaja, muy divertido el post!!

va por mí dijo...

amos amos amos...verídico tooodo jajajaja.
Un beso y muy buena descripción de lo que es para la invitada una boda.

De cenizas dijo...

Los más contentos... los dueños del restaurante, tienda de la lista de bodas...boutiques, pronovias... ( y en algunos casos los padres que han conseguido, pese a la factura de la boda, que sus niños se vayan de casa)


besos

Kiri_dido dijo...

Lo de quitarse los zapatos debajo del mantel...un clásico jajaja. Prueba superada con las horquillas...yo hace poco también estuve en un boda y todavía me duelen los pies:-).

Nany dijo...

Jajajajaja… no puedo evitar reírme, que risa!!! Lo del photoshop quedó estupendo!! Jajaja… y lo de lo zapatos me río pero a carcajadas…
He estado de los bandos, del lado de la novia me compré uns zapatitos de goma blancos muy económicos y después de la boda en la iglesia a por ellos, me vinieron de fabula, del peinado me lo corte y me lo pinté de rojo, parecía una gallina grifa!! Jajajajja… y el vestido me salió económico pero con algunas preocupaciones.
Del otro lado de invitada de boda la verdad que no me he preocupado mucho, sin mucho peinado y zapatos cómodos y a bailar mucho… ah confieso haberla pasado mejor de invitada que de protagonista!! ;-)

Alberto dijo...

¿Sabes por qué nos alegramos en las bodas y nos entristecemos en los velorios?
...
Porque no somos la persona involucrada!


;-)

La gata Roma dijo...

Algunas amigas se van a casar, y además de que me hace sentir vieja, he pensado que voy a ponerme el mismo vestido para las dos bodas, ya que son amigas totalmente diferentes, en sitios diferentes, con invitados diferentes. Si, así aprovecho el vestido que sólo te pones una vez, para dos veces… algo mas rentable puede ser…
Kisses

Javier dijo...

Como la vida misma... Mi hija ha sido invitada este año a 13 bodas y ya tiene 8 para el año próximo.

Ruina total... Pero no dicen que la gente ya no se casa?

marcia dijo...

nada mas cierto, pero también depende de la pareja anfitriona, si soy la novia y lo único que me interesa es que la fiesta a mi gusto salga bien y tener los regalos que desee, es no pensar en los invitados que supuestamente gran parte es la gente que quiero, cuando mi hermana se caso, hace poco, realizo un fiesta diríamos informal, solo gente muy allegada, y se nos pidió que no utilicemos la boda para ningún tipo de ostentación en cuanto a la vestimenta, (muy apropiado en los tiempo que corren..)y subió su lista de bodas a una web del tema donde los regalos eran momentos, partes de su luna de miel, como alquiler en balnearios, días de spa, cenas, y alguna cosilla más, eso nos garantizaba que eran presentes que sí les darían buen uso, si la pareja quiere hacer de su boda un momento agradable y dichoso para sus seres queridos.. se puede, es solo tener voluntad de hacerlo

Blanca dijo...

Dios que razón en todo lo que has dicho!!!!!!
En la ultima boda que estube el bolso no cerraba, lo tenia tapado con el chal y asi daba el pego... y por supuesto, una vez nos sentamos en la mesa ME DESCALZÉEEEEEEE

INMEJORABLE TU POST